Soy Núria, fotógrafa de profesión, amante de lo viejo y de lo nuevo. Mi casa combina la piedra con el acero, los muebles de anticuario con los de Ikea, fotos antiguas y contemporáneas.   Me gusta recorrer sitios interesantes buscando pequeñas maravillas escondidas a las que, mi marido que es restaurador y yo, damos una nueva vida. Soy feliz en anticuarios, almonedas, rastros y mercadillos de segunda mano.

Soy titulada en Fotografía desde 1998. Durante más de 10 años he estado impartiendo clases en distintas escuelas oficiales, tanto de Fotografía digital como de retoque fotográfico con Photoshop y Ligthroom.

 

He realizado diferentes reportajes fotográficos muy  interesantes. La Diputación Provincial de Cáceres, editó un libro con mis fotografías,  Alimentos con denominación de origen de la provincia de Cáceres. Un proyecto que duró más de 6 meses.

 

También fotografié las obras de restauración que la Junta de Extremadura llevó a cabo durante 1998-2003. Gracias a estos trabajos, pude tener acceso a lugares impresionantes de monasterios y descubrir auténticas maravillas escondidas para el público general.  De ese trabajo fotográfico nació otra publicación, Extremadura Restaura 1990-2003

 

Fue también para la Junta de Extremadura, para la que hice uno de los trabajos más bonitos que me han encargado: fotografiar  la Vía de la Plata  desde Sevilla hasta Salamanca. Fue toda una aventura que ahora recuerdo con cariño, pero en la que hubo días durillos. Estas fotografías pueden verse en el Centro de Interpretación de la Vía de la Plata que hay en la ciudad de Mérida. Algunas de ellas fueron adquiridas por el Ministerio de Cultura para una exposición itinerante: “La Vía de la Plata, una calzada y mil caminos de la que también se editó un libro

 

libro alimentos con denominación

 

Además de todo esto, mis fotografías están presentes en más publicaciones, libros, revistas y folletos de fotografías culinarias, sobre todo,  trabajos realizados para diputaciones provinciales.

Como tengo una mente inquieta, pensé que mis estudios de Fotografía se quedaban cortos para todo lo que un fotógrafo necesita, así que decidí estudiar Diseño Gráfico, sobre todo, para poder aprender maquetación,  porque vi que me faltaba formación en ese sector.  Fueron tres años en los que compaginé mi trabajo como fotógrafa con los estudios de Diseño.  Éste que veis aquí es mi libro de cabecera en cuanto a maquetación, va siempre conmigo, Diseñar con y sin retícula

 

Pero como no tuve suficiente, hice además un curso de Indesign para conocer los entresijos del programa que yo prefiero utilizar para maquetar. Cuando ya dominaba la maquetación estudié Diseño de páginas  Web,  no solo para poder tener la mía, sino para poder ofrecer mis servicios profesionales a terceros, formación que, con los años, completé con cursos de WordPress.

 

Y ahora, como mi mente inquieta no deja de funcionar, a mi marido y a mí se nos ocurrió la idea de montar una tienda donde poder unir nuestras dos pasiones. Y ahí mi cabecita ya da botes de alegría pensando en toda las cosas bonitas que  por fin puedo hacer sin que mi casa corra el peligro de quedar saturada de los objetos que vamos creando. ¡Por fin se acabaron las limitaciones!